martes, 23 de junio de 2020

Droga dura

Os pongo aquí la historia de amor de verano que he escrito para la web de la revista Elle. Ahí cuento cómo me enamoraron a polvos. Espero que os guste.


https://www.elle.com/es/living/pareja-sexo/a32900186/amores-de-verano-relatos/



Besos a todas. 
Lola

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Lola,

Yo no te escribí para decirte lo que me alegraba que volvieras por aquí, soy una dejada pero me ha encantado tu retorno. Te sigo desde hace años, desde antes que naciera tu niña, desde que te compraste el vestido de Zara Kids con la mariquita. Hace años me vine a vivir a Mallorca y tengo guardado un mail tuyo, tan generoso y cariñoso, en el que me contabas tus tiendas preferidas. Te veo en IB3, con tu voz de pija frívola y pienso que menos mal que también te conocemos por aquí, con tus historias más personales, tan intelectual porque la tele no te hace justicia, aunque seas bonita en todos lados.

Me encanta que hayas vuelto, me encantan la vuelta al blog y a los comentarios. Estoy aburrida de tanto twitter.

Un beso

Marta

capucine dijo...

Y qué historia... todo lo que pasa en verano cuando eres joven es digno de relato... mis veranos ya no pueden ser tan locos...
Me encanta tu historia de amor ( a mi me ha pasado algo parecido, aún perdura).
También he leído la de Amaya Ascunce, inevitable el rollete dj ;)
Pues eso, feliz verano Lola!

Carmela dijo...

Ay, Lula, qué especiales son los veranos cuando se es tan joven...!
Te leo y parece que me estas contando mi propia vida. Aunque yo no era tan joven, no existía diferencia de edad y la arquitecta en mi caso era yo.
Después de mucha locura, mucha distancia y algún contratiempo, también vinieron dos niños, dificultades y un día a día que aún perdura.
Todo muy bien, pero nunca tan bonito y tan luminoso como los días de mar y luz mediterránea de aquel verano.
Un abrazo. Carmela

Cabrónidas dijo...

Y yo pensando que la droga dura era el bebercio.

Nlg dijo...

Te echabamos de menos Lula. Que suerte poder leerte!

Anónimo dijo...


Me ha encantado tu relato Lula.