Escuchadme.
Escuchadme un momento.
Me ENCANTA que me echéis de menos. Probablemente soy la peor blogger del mundo, pero tengo las mejores lectoras ever.
Ni si quiera es por pereza, es que no tengo ni puñetera idea de qué coño poner aquí. Y no es culpa mía! Tengo yo la culpa de que todo sea insoportablemente aburrido? Tengo la culpa de toooooodo el mundo lleve las mismas Birkenstock, los mismos shorts obscenamente cortos... Las mismas Persol (desde que las descubrieron las marimechas... Dios, qué dolor)?
Zzzzzzzzzzzzz
Ya había dado esto por muerto hasta que hoy he abierto el buzón de correo -aprovecho un pestañeo para agradecer a todas las que me habéis escrito, alguna incluso temiendo por mi estado de salud en un mail muy loco que me hizo reír un rato. Gracias, me he sentido tan así-.
El caso es que hoy he abierto el correo de este blog y me he encontrado con una buena noticia. Una lectora que ya me había escrito antes me cuenta que ya ha abierto su tienda, un lugar en el que no hay nada que no querría para ella.
Por lo que he podido ver, en Això todo es bonito. Las alfombras, las lámparas... Los sillones de mimbre! Me gusta todo y como estoy segura de que a vosotras también, pues os lo cuento aquí.
Además, me gusta ver que detrás de cada comentario y mail de este extraño blog hay una historia. Y la que me cuenta B. con su tienda y sus viajes me pone de buen humor.
B. espero que no te importe que te haya cogido prestadas las fotos.
Por lo demás, os cuento que quiero ser francesa, que estoy de vacaciones por el sur de Francia y que, aunque aquí todo el mundo -o sea, TOOOOODO el mundo- lleva Birkenstocks, a mi no me importa.
Quiero ser francesa a tope, que mi casa y mis armarios huelan a lavanda todo el año y que mi piel sea suave y lisa como la de la morena de Les Revenants, como la de Kate Blanchett en Diario de un Escándalo -en esa peli tiene cutis de megafrancesa-.
Os creéis que es por la Embryolisse y el agua de Bioderma, pero es mentira cochina. La piel de las francesas no la venden en las millones de farmacias que hay por aquí.
El pelo tampoco.
Os voy a decir el gran secreto de estas cabronas: el agua del grifo. Esto suena un poco a loca de la colina, pero eso es así. Cada día que paso aquí mi piel es más francesa y mi pelo ni os cuento. Una mañana de estas me levantaré hablando francés y será muy fuerte e impactante.
Pero con la boca no hay manera, por culpa del Mistral los labios se cortan y no hay potingue francés que los arregle.
Como la invasión exagerada de Birkenstock es preocupante he decidido que necesito las Popee de KJacques o las Sahariennes de Rondini.
Son taaaan Saint Tropez, pero también taaaan Capri y Jacki O.
También he pensado en las TKEES, pero los casi 80 euros que cuestan en Europa es un absurdo (en EEUU valen la mitad, andaYA).
Así que Popee o Sahariennes?
Y sí, Mistral es una palabra hermosa.
Un beso a todas
Lula P.










