Un machote te mira a los ojos cuando te habla y no hace deporte por vanidad, sino porque necesita liberar toda la testosterona que colapsa ese organismo supremo.
Un machote es un empotrador, claramente. Un empotrador es esto y esas claves se aplican a rajatabla con los machostes.
La ropa no hace al machote. Con ellos me da igual la camiseta, los zapatos o el pantalón.
Con los machotes bien vestidos me entra el tembleque malo, pero con los quinquis lubrico igual.
Mi machote número 1:Tom Hardy.
Lo mío con Tom es amor del fuerte desde que lo vi en 'Origen'. Creo que he visto todas sus películas, porque con él tengo una terrible obsesión.

Nunca me canso de Tom.
Tom es el mejor actor de su generación. Mejor que Gosling y Fassbender. Tom es la puta hostia, en serio. No lo digo yo, aquí lo explican perfecta, clara y objetivamente.

Lo véis, puede hacer de cualquier cosa. Lo de 'Bronson' es una bestialidad en una peli bastante mierdera.

A mí Tom me pone mala hasta cuando va de troyano.

Una característica común en los machotes es que no tienen dientes perfectos, a la mayoría les amarillean. Tom en esto va aún un poco más allá. La paleta de arriba la tiene ligeramente montada y los de abajo, queridas mías, los de abajo son un cuadro de Picasso.
Podría entrar en una descripción un poco más detallada, pero no voy a meterme en esos pantanos. Buscad fotos, es fácil.

Le amo.
Le amo hasta cuando se pone loco y es capaz de entrar en bucle hablando de lo mucho que le gustan los pantalones de chándal de algodón. Creo que fue en la Esquire USA, Tom convirtió una entrevista normal en un monólogo desquiciado y genial sobre la prenda que hizo famosa Rocky Balboa. Tom es así de guay.

Mad Max es la hostia. La HOSTIA. Tom es un machote protector pero a la vez te entran ganas de abrazarle fuerte y decirle que todo va a salir bien.

Tom es un ejemplar único de machote. Es la paradoja del machote.
Ahí lo tenéis en 'Warrior', peliculón en el que hace del hijo boxeador de Nick Nolte (gran machote en su época).

Peliculón.

Otro peliculón: 'Locke'. Una de mis películas favoritas de estos últimos años. Y eso que no sale del coche. Pero nenas, hace de mortal, de buena persona, responsable e imperfecta. Yo lo veo ahí, con todo ese agobio y me dan ganas de decirle, trae, que ya conduzco yo y luego me lo agradeces en el asiento trasero.
Yo odio a los llorones, pero hay pocas cosas más sexys y explotacorazones que ver a un machote llorar.
Aquí lo tenéis, un gran machote llorando:


Machote número 2: Matthias Schoenaerts
Me enamoré de Matías en 'De óxido y hueso' y desde entonces lo busco por todas partes.
Un machote quinqui, de la rama de los machotes primates. Básico y bueno, sin pliegues. Ay, cuánto amor me provoca.
Ahí lo tenéis con Marion, que es una intensa con mucha suerte.
Ahora está en la adaptación al cine de 'Suite Francesa'. Me da mucho miedo ver esa película, porque el libro de Irene Nemirovsky es una maravilla que recomiendo cada vez que puedo (once again) y me da que me voy a decepcionar.
Pero la veré, sólo por él, la veré.
Este machote venezolano me sube la presión arterial.
Cuidado, no vayáis a ver la que hizo con Juliette Binoche, 'A corazón abierto', que es una mierda de peli.
Buscadlo en otras y disfrutad.
Y podemos seguir con la lista, aunque no es fácil encontrar un buen ejemplar de machote.
Fassbender es uno de ellos, claro, de la rama de los machotes sofisticados, con el nivel de brutalidad más rebajado.
Y sí, la respuesta es Tom. Si tengo que elegir entre todos ellos, elijo a Tom. Si tengo que escoger entre Tom y Fassbender, elijo a Tom. Mi amigo Marcos me lo preguntó el otro día y creo que aún está en shock. Me exigió que desarrollara la respuesta.
Es fácil, a Tom lo amé primero.
Un beso a todas.
Lula P.