domingo, 7 de junio de 2015

Un vestido verde

Hay quien lo ve azul, pero en realidad es verde. Verde agua.


Ya nadie lleva vestidos así. Vestidos anti-Spanx. Sinceridad brutal.


Yo quiero uno igual solo para ir desnuda con él puesto mientras paseo por mi casa.

Nos ponemos tantos vaqueros, zapatillas y camisetas de algodón que se nos ha olvidado soñar con la ropa. Ponerse guapa es muy difícil. Mucho. Saber arreglarse es un arte que pocas dominan. 

Yo no me arreglo. No me 'produzco', como dice mi marido ("Uy, qué 'producida' vas hoy, qué raro, qué te pasa?". Y cuando lo intento siempre lo hago mal.

Lo desesperante es que sólo me doy cuenta cuando me miro por última vez al espejo, antes de salir de casa. Ahí es cuando me veo y pienso, ya estás otra vez, so tonta, otra vez taaaaan 'de municipio'. 

La mayoría de mujeres confunde arreglarse con disfrazarse, cuando es precisamente todo lo contrario. Inspírate en ti misma y coge prestado sólo lo que te haga sentir bien. 

Y si aún así no lo sabes, no pasa nada. Respira, porque buscarse a una misma es complicado, ya no digamos encontrarse. Para eso siempre nos quedará Kate Young, que ella siempre sabe de todo más y mejor. 

Alguien capaz de mantenerse tantos años rubia platino solo puede ser una mujer sabia y superior. Deja que te ilumine con su nuevo libro, Dressing for the dark, cientos de páginas sobre cómo aprender a arreglarse saliendo de la zona 'municipio'.

Pero volvamos a ella, que es verde agua.







Era 1983, pero esos vestidos parecen de los años 30. Piden a gritos joyas, wisky y dinero, mucho dinero.



Hubo un tiempo, hace mucho, en que Michelle no comía ni bebía, sólo respiraba. No lo digo yo, lo ha contado ella misma, que perteneció a una secta, los respiracionistas, gente loca que creía que el ser humano no necesita alimentarse, just breathe!!!



Va de blanco, porque sabe que la inmensa mayoría de las mujeres cuando más guapas estamos es cuando vamos de blanco. 


Y esas gafas en color topo, con esos cristales ahumados. Sabéis que la queréis. Y yo.


Las uñas tan largas sólo sirven para una cosa.


Y si aún no tenéis bañador, es que no os habéis enterado de la película.


Michelle Pfeiffer es la actriz más guapa del globo terráqueo. Mi amigo Marcos lo sabe y la ama tanto como odia los gerundios de posteridad.

Un beso a todas. 

Lula P.

PD: Evitaos las lágrimas, no googleeis "Michelle Pfeiffer 2014" . 

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Ves? a mi me encantaría tener este aspecto cuando me arreglo, pero yo soy rotunda, la languidez me rehuye. Definitivamente debería dejar hasta de respirar para tener ese aspecto, así que me conformo pensando que la rotundidad es sexy (si lo repito muchas veces me lo termino hasta creyendo)

María Nieto

capucine dijo...

Ufff... Michelle y su vestido no solo es comparable a Natasha Kinski y su jersey de angora en Paris-Texas...
Yo sí he llevado vestidos así. Espalda al aire, sin sujetador, sin medias en invierno.... De jovencita salía mucho a cenar, a tomar copas y a bailar.... Ahora soy más prudente y más aburrida, pero sigo produciendome, a veces lo justo, para verme guapa.
Besos a todas!

Lorena dijo...

Yo soy mas de Emmanuelle Seigner en "Lunas de Hiel" de Polansky, que totalidad de mujer, impresionante cuando en la primera parte de la peli iba al natural, como chica francesa inocente, y mujer fatal super producida en la segunda parte, y en las dos estaba perfecta...
Yo soy como tú Lula, si me sacan del eye liner y labio o de cara lavada, ya me veo rarísima, y además desde este invierno sólo llevo vaqueros, y yo era antes mucho de vestidos, pero ahora con ellos me veo ñoña... Será culpa del normcore? Mi señora madre dice: "cuanto más cómoda vas, más cómoda querrás ir", frase enigmática pero que puede explicar el abandono progresivo de tacones, maquillaje, faldas, peinarse (antes me peinaba, ahora lavar y listo, salgo de casa con el pelo mojado). Otra cosa es que el raso es sólo para huesillos y carnes muy prietas, lo demás es desastre garantizado.
En cierto modo tienes toda la razón, da pena no arreglarse nunca, pero volveremos, estoy segura, si hace 10 años me dicen que visto como ahora me llamaría a mi misma sosa y rancia, pero ahora creo que es más cool, ¿quién sabe lo que pensaré dentro de otros 10 años?
Besos!!

Pepa Flores dijo...

Pues yo voy siempre-siempre en vestido, jajajaja, es mi estado natural! De hecho es que sólo tengo un pantalón y de pana, jaja. No me veo mal, pero no estoy cómoda! Tiendo a tener los muslos gordos y los vestidos me disimulan, amén de que odio que las cosas me marquen la cintura, arrrgh. Con vestidos me saco mucho partido, la verdad, pero también me aburro un poco a veces. Invierno y verano, yo con vestido, mis alumnos fliparon un día de tramuntana en la que aparecí con los pantalones, pensaban que iba en leggins, no me digas por qué, jajajaja.

Yo amo los vestidos de espalda desnuda, no hay nada más sexy. Recuerdo haber tenido uno maravilloso que me ponían en ocasiones guay y lo petaba, ahora ya soy más recatada. De todas formas, me pongo mucho a mí misma pensándome con la espalda al aire y las tetas que aún se me sujetan con dignidad.

ester dijo...

ay, lula, cómo te entiendo! yo cada vez que me tengo que arreglar un poco la pifio bien pifiada, no hay manera!!! y es lo que tú dices, te das cuenta justo en el momento de salir de casa... pero sales igual, sintiéndote provinciana, claro, y encima a mí al menos esa inseguridad se me acaba viendo hasta en el lenguaje corporal, me encojo y todo... un desastre...
en cambio en el día a día, que me visto por inspiración momentanea (vamos, que abro el armario y voy pillando cosas) de vez en cuando el resultado es arreglado por lo que me comentan, pero ya te digo, si me pienso lo que me voy a poner porque tengo que asistir a algún evento, fallo fijo!!! qué desastre...
y me pasa también cuando viajo: voy siempre fatal. porque como me gusta ir con lo mínimo, me tengo que pensar la maleta, y ocurre lo mismo: la pifio. en fin...
ah! otra cosa rara que no sé si os pasa al resto: me cuesta horrores ir sexy. y no hablo de marcona, no, sino incluso aunque sea sexy elegante: sentirme femenina a la manera en que lo entienden la mayoría de los hombres me da vergüenza, no entiendo muy bien por qué...
beso!
e.

Anónimo dijo...

Ay Lula, a mi Michelle Pfeiffer me encanta, me parece bella, pero bella siempre, (bueno en Grease 2 vaya).A mí me hubiera gustado ser como Michelle, ese cuerpecillo, esos ojos, esa boca..., pero ni por asomo.
Eso sí me encanta arreglarme, y aprovecho en cuanto tengo ocasión, o medio ocasión, a veces acierto y me creo lo más, otras me pongo viejuna, y me he fastidiado la noche, tarde o lo que sea, por que pienso que todos me miran y piensan que tengo 10 años más.
Besotes

Anónimo dijo...

Hola!
Michelle Pfeiffer estaría guapa hasta con un tiesto en la cabeza! Madre mía, pero si en aquella película que hizo con George Clooney ella se pone la camiseta de dinosaurios de su hijo y está estupenda. A quién le queda bien una camiseta de dinosaurios de su hijo????? Venga ya, esta mujer se puede poner o hacer lo que quiera. Es así, aceptémoslo.
Pero Lula, ¿sabes lo que más me gusta de tus últimos post? Que hablas bien de las mujeres. Cuando te gusta alguna, no tienes reparo en decirlo, al contrario! Y en un mundo en el que nosotras somos nuestras peores enemigas, pues me gusta.
Gracias por estar actualizando tan a menudo.
Besos.
Marta A.

Anónimo dijo...

Esa última reflexión de Marta es muy cierta! Por q la mayoría nos destripamos?
Tienes q hacer un post sobre eso.
Muchos besos
R.

Lula P. dijo...

En una de las fotos se parece a natasha Kinskimy todo!

La Seigner es la mujer más misteriosa del mundo.

Marta A. Tienes razón, Michelle está siempre bella, es que es hermosisima? Y oye, gracias por hacer esa reflexión, como dice R. Supongo que de las que no me gustan es mejor no hablar, para que?! Aunque sí es verdad que a veces somos nuestras peores enemigas. Voy a pensar en eso y lo posteo, que quiero saber lo que pensáis.

Gracias por comentar! Lo digo siempre, pero es que es verdad, me ponéis muy contenta. Y a las que estáis por ahí calla digas, me voy a tener que volver a cagar en todo qué! Que es Michelle, nenas, pero si lo raro es que no dediquemos cada segundo de nuestras vidas a hablar de ella!

Un beso a todas

Lula P. dijo...

E. Yo no creo en eso de 'ir sexi'. Ese es el error de muchas. Ser sexi es una actitud. En el momento en que se quiere ser pretendidamente sexi es cuando algo falla. Tú eres sexi, no hace falta que te lo plantees!

Anónimo dijo...

Creo que me pasa lo que a Ester: me da una vergüenza horrorosa sentirme sexy y me "marimachizo" a propósito. Ni idea de por qué. Puede ser que porque soy tímida y odio llamar la atención. Lo mío es pasar desapercibida, que nadie me mire y que nadie me piropee.
Mea culpa provinciana también. Yo me produzco (¡qué grande tu chico!) con vaqueros y camisa blanca. No digo más.
¡Ah! Y alguien decía que cuando viajaba iba fatal por la falta de espacio en la maleta. Pues a mí también me pasaba y me di cuenta remirando fotos. Ahora procuro currármelo y la diferencia se nota; y lo que no perdono (y que no ocupa espacio) es la barra de labios roja. Queda que te cagas en las fotos.
Gracias por el ritmo de actualización, Lula.
N.

Anónimo dijo...

Por cierto, tengo una amiga que me se le parece un huevo a la Pfeiffer, la muy cabrona. Esos pómulos y esos ojos. Menos mal que tiene la decencia de no ponerse faldas nunca, porque si no yo paso de ir a su lado, directamente. Incomprensiblemente, no es la que más liga, ni mucho menos. Cuando le digo a mi marido que mataría por ser ella, va y me contesta: "está demasiado delgada y es largirucha". Y luego dicen que no hay quién entienada a las mujeres... Como yo también soy delgada (y viendo a sus ex), supongo que a mi marido le gustan delgadas, pero debe de querer decir que no tanto. No lo sé, lo juro, no entiendo a los hombres. Yo mataría por ser sólo hueso y músculo, y muy larguirucha. Pero igual es por esa manía que tenemos de no querernos a nosotras mismas y querer lo que vemos en las demás.
Y otro tema: ser hija del bellezón del lugar y parecerte a tu padre es muy jodido.
N.

Ana dijo...

Para mí, Michelle es espectacular por su belleza y por la actitud que transmite. Yo que no tengo esa actitud ni de lejos muero de envidia cuando veo mujeres así, en muchos casos sin esa belleza física pero con una seguridad en sí mismas que pagaría por tener.

Cauca dijo...

Qué mujer! Qué mujer!

Lleva razón Ana en eso de la belleza física y la seguridad. Yo tengo una amiga que es así. Si la miras atentamente no tiene más "virtudes" físicas que tú, pero es de esa gente que entra en cualquier lugar y todos se giran a mirarla. Recuerdo cuando éramos jovenes y se levantaba de la mesa como todas las miradas la seguían, siempre he envididado que me pasara eso y, por otra parte, si me pasara me derretiría de vergüenza. Contradicciones...

Lula, dile a tu marido que eso de "producirse" nos ha encantado. Yo me "produzco" mucho más en verano, que si vestidos, que si faldas...en cambio en invierno es cierto que no salgo de los tejanos, además con el frío me encojo y luzco mucho menos. Y lo de los tacones he de decir que los descubrí a los 40, hasta entonces siempre iba plana, pero a esa edad decidí que necesitaba algo que empezara a subir mi autoestima y mi culo!!!










Mónica B dijo...

La gata siamesa de mis padres se llama Pfeiffer, no os digo más.

Anónimo dijo...

Es bellísima. De pequeña, mi rollo aspiracional era ése. Jajajaja De hecho,antes de irme al viaje de estudios de octavo, obligué a mi madre a cortarme el pelo como se lo vi Natasha Kinski en una entrevista de la tele. Melena a la altura del cuello que dejaba caer descuidada sobre su cara. Me parto al recordarlo...

Yo soy de arreglarme. Aunque, últimamente, la pereza, los mil quehaceres y la presión arterial (grande Lula) me pueden, estoy mejor y me siento más segura si voy producida (grande también tu marido). Tacón mejor que zapatillas, raya en el ojo, los labios pintados, una blusa, vestido camisero y cuñas de esparto... Entiendo lo que decís, pero últimamente veo demasiada indolencia francesa que no siempre queda bien. No sé explicarlo mejor sin poner ejemplos (y no quiero ;)).

Besos a todas y gracias Lula por este ritmo de post
Paca

Anónimo dijo...

Mmm... Qué interesante este debate "producción sí, producció no".

Yo da jovencita me producía muchísimo. Pero mogollón de verdad. Me arreglaba todos los días de forma super cuidada. Luego pasé por la etapa contraria, con 20 y muchos volvía a la super producción, y ahora estoy en un proceso raro que me produzco "a medias". Si elijo ropa más arreglada no me peino y me maquillo muy poco, y al revés. No me entiendo mi yo

María

Anónimo dijo...

las prendas verdes son espectaculares y en cine quedan de muerte, ese bañador de la foto final es para caerse de culo, me fascina, bueno y Michelle tambien, su cara, su pelo, todo...
a mi me pasa que si me produzco luego me miran y me muero de vergüenza, pero si me produzco poco no me miran y entonces me da rabia.. soy asi de contradictoria...
besos!!

Marlafra dijo...

Acabo de descubir tu blog y me encanta!!! me he tirado leyendo demasiado rato.
Estupendos contenidos.
Un beso
Marta